British American Tobacco produce una amplia variedad de puros con distintas formas, tamaños, proceso de fabricación, sabores, fortalezas y origen.
En Europa, los puros datan de la llegada de Cristóbal Colón en 1492 a las Indias, cuando se encontró a gente fumando primitivas formas de puros hechos con hojas de árboles y hierbas aromáticas.
En aquella época, muchos territorios de las Indias que hoy conocemos como América del Sur y Centroamérica eran colonias españolas, por lo que fuimos los españoles los responsables del desarrollo del tabaco. Por eso, hoy en día muchos tipos de puros que se venden en todo el mundo tienen nombres españoles.
La planta de tabaco para puros se cultiva específicamente para tal fin. La mayoría de las mezclas consisten en variedades oscuras curadas al aire libre, como Besuki o Manilla y se dejan fermentar para que den al puro su sabor genuino.
Los puros suelen clasificarse por su forma y tamaño. Por ejemplo, Corona y Panatela son los puros conocidos por su largo y ancho, más que por el fabricante o la marca. Parejo es un puro recto y liso y Figurado es un puro con forma irregular.