Los ingredientes de los cigarrillos no son los mismos que los componentes del humo. Los ingredientes se añaden al tabaco en el proceso de elaboración, mientras los componentes se forman una vez que se enciende un cigarro y se fuma.
Los ingredientes en algunos cigarrillos incluyen azúcar, cacao y extractos de fruta, que se mezclan con el tabaco para darle su sabor característico, distinto al que estos mismos ingredientes tienen en productos alimentarios. Los ingredientes se añaden al tabaco desde el siglo XIX.
Hoy en día, los gobiernos de Estados miembros de la Unión Europea y de otros países como Suiza tienen una legislación o convenios voluntarios que especifican los ingredientes que pueden ser usados y los que están prohibidos para producir y elaborar tabaco. British American Tobacco cumple a la perfección las leyes y los convenios de estos países. En aquellos países donde no existen regulaciones, el Grupo ha fijado una serie de estándares básicos a partir de las leyes de otros países y del asesoramiento científico.
British American Tobacco, apoyado por la evidencia científica, considera que los ingredientes que sus empresas usan no provocan ningún daño adicional al consumo de tabaco, no inducen a las personas a empezar a fumar, ni afecta a la capacidad de las personas que quieren abandonar el hábito.
Por voluntad de la Compañía, British American Tobacco publica voluntariamente, en una página web accesible a todo el mundo, la información requerida sobre los ingredientes que las compañías del grupo añaden en el proceso de elaboración del tabaco en más de 160 países.
Para más información sobre Ingredientes, puedes acceder a www.bat-ingredients.com
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